
El fantasma identitario del que hablamos nace de esta inexistencia del yo. Si el yo existiese no lo buscaríamos, no escribiríamos. Si escribimos autobiografías, es porque somos movidos por el deseo y por el fantasma de este encuentro con un yo que finalmente se restituiría. Si alguien llegase, si yo llegase, a identificar esta identidad de manera certera , naturalmente no escribiría mas , no demarcaría más , no trazaría más , y de cierto manera no vivirá más. No viviría más...
Jaques Derrida

