sábado, 2 de octubre de 2010

La realidad


[…] ‘La realidad’. Quienes la han empleado sistemáticamente no han entendido por esta o aquella “realidad” – este o aquel objetivo o cosa entre los que efectivamente hay en, y constituyen, el mundo- o este o aquel tipo o género de “realidades”, sino “la realidad como tal”, o “la realidad simpliciter”
No siempre se ha supuesto que cuando se habla de “la realidad”, ésta –o lo que los autores correspondientes entienden bajo su nombre es independiente de “las realidades”. A menudo se ha postulado que, aunque la pretendida “realidad” trasciende las diversas realidades –palabras que desde ahora, y meramente para simplificar, escribiré sin las cautelosas comillas es, o puede ser, a su vez, el principio o, según los casos , el modelo de éstas . La realidad en cuestión no puede ser independiente de las realidades, pero solo en tanto que es ontológicamente previa a cualquiera de ellas.


Desde este ángulo, la realidad no es comparable a las realidades, pero estas son juzgadas comparables (y hasta ontológicamente medibles) por el rasero de la realidad. La relación entre la realidad y las realidades es similar –por razón de analogía- a la que se ha propuesto entre la realidad, o el modelo, de una cosa, o de una acción, y la cosa, o la acción, que sigue la idea y se ajusta al modelo –lo que explica que sea ajusta y precisamente tal o cual cosa o acción .

[…]En el caso de la relación entre la realidad y las realidades, la subsistencia y primacía ontológicas de la primera sobre las segundas es presentada como una evidencia. Podría,pues, no haber realidades, pero es imposible que no haya “la realidad”.
La idea de realidad como realidad pura, realidad en sí , realidad como tal , etc. , no puede ser refutada ni demostrada.
[…]Por ello no se avanza mucho, porque nada se dice con afirmar que las cosas tienen realidad; la “Realidad de las cosas” es simplemente el hecho de que existan.

No sólo caben diversas conceptuaciones e interpretaciones, sino también los que podrían titularse “modos de hablar” .Así , por ejemplo , se puede hablar de una realidad compleja en términos simples ; de una realidad (supuestamente) irracional en términos racionales , ect . Paradójicamente, ciertos modos de hablar son tanto más apropiados cuanto menos las características de las representaciones se asemejen a las cosas representadas . Ocurre en este respecto algo similar a lo que se observa en ciertas representaciones se asemejen a las cosas representadas . Ocurre en este respecto algo similar a lo que se observa en ciertas representaciones no estrictamentecognostivas. A veces se ha dado en creer que una novela que aspira a dar la impresión de acciones ejecutadas simultáneamente en diversos lugares tienen que emplear, en la medida de lo factible, “lenguajes simultáneos” – compuestos , por ejemplo , de episodios brevísimos y rápidamente sucesivos . No es así , porque la simultaneidad de lecciones no es la del lenguaje en que se describen . De hecho , la discontinuidad temporal puede en ocasiones revelarse en una novela más cabalmente con una narración continua y despaciosa que en un lenguaje nerviosa y cortante . Para describir el aburrimiento , no es menester provocarlo .

Extraído de un texto de José Ferrater Mora .

viernes, 1 de octubre de 2010

El nihilismo de Baudrllard.


[…]Han muerto todas las interpretaciones del mundo. Han muerto todos los valores. Ha muerto la verdad. Lo que existe es el simulacro presentado por los medios. Si no hay realidad no hay historia. Los acontecimientos no tienen capacidad de significar algo. Vean la realidad y se darán cuenta de que ya no es eso a lo que nos habíamos acostumbrado que fuera. Nos habíamos acostumbrado a la verdad detrás de las apariencias pero detrás de las apariencias no hay nada. Las apariencias son simulacros.[…]“Con lo virtual, no solo entramos en la época de la liquidación de lo real y lo referencial, sino también en la era del exterminio del otro. Es el equivalente de una depuración étnica que no afectara a unas poblaciones concretas, sino que encarnizara con todas las formas de alteridad“El nihilismo absoluto de nuestro tiempo.
Para Baudrllard la cultura siempre fue el dominio de los simulacros, de las apariencias, la complicidad en el reparto de la ilusión y el secreto en la vida social y política. Se ha perdido esta escena. De esta manera aparece la obscenidad. Antes existía un proceso de represión, la parte oscura de la subconsciencia. Existía la atracción de lo prohibido, de las fantasías y de las perversiones. Nose presentaba lo prohibido por que se consideraba que no era representable. La representación era el infierno.Hoy hay un gran cambio radical. Si la obscenidad era antes lo escondido, hoy en día tiene la prioridad. Ya no existe el secreto. Hoy en día se fuerza representar todo aunque no es necesario o probable.“Mire el porno: el orgasmo en color y en primer plano no es necesario ni probable, es solamente verdadero, aunque no sea la verdad de nada. Él es solamente claramente visible, aunque es la representación de nada”.[…]Tenemos una sobrerrepresentación de ello por los medios , pero no de verdadera imaginación . Todo esto es para nosotros simplemente obsceno, porque por medio de los medios está hecho por ser visto sin ser mirado, una alucinación en filigrana, absorbida como el sexo absorbe al mirón, a distancia. Ni espectadores, ni actores, somos mirones sin ilusión.No es moralidad ni el sistema positivo de valores de una sociedad que la hacen progresar , es su inmoralidad y vicio . La rivalidad es más fuerte que la moralidad, y la rivalidad es inmoral . La moda es más fuerte que la estética, y la moda es inmoral. La gloria es más fuerte que el mérito , y la gloria es inmoral . El juego, cuyas reglas son de antaño, es más fuerte que el trabajo , y el juego es inmoral . […]Nosotros estamos en la éxtasis de la política y de la historia – perfectamente informados e impotentes, perfectamente solidarios y paralizados, perfectamente paralizados en la estereofonía mundial, vivos transpolitizados.
Bibliografía :
-Jean Baudrllard , Les strategies fatales .
-Jean Baudrllard , El crimen perfecto .